La gran semana de la moda española empezó ayer entre gran expectación. Uno de los primeros en presentar su colección fue, para mi desgracia, Ángel Schlesser. Digo para mi desgracia porqué la línea no fue sino un despropósito, una mala copia de lo que Alber Elbaz hace para Lanvin. Se que no hay nada original, y que todos nos inspiramos en las cosas que nos rodean, pero este nivel de plagio es cuanto menos insultante.
Lo peor de todo es que a éstos modistillos de poca monta se les llena la boca diciendo que hay que impulsar la moda española. No se como no se les cae la cara de vergüenza. Señores, lo que necesita la moda española es innovación, y no que nos vayamos a París a copiar a los grandes.
El combo falda lápiz negra y blusa blanca, es ya un clásico en todas las colecciones de Lanvin.
Lo más obvio.
En su favor diré que la colección es muy elegante, y los colores vivos para el invierno son un gran acierto.
P.D. Mis esperanzas están con los jóvenes creadores.